Ondas de choque focales para suelo pélvico: qué son, para qué sirven y cómo las usamos en Ammma Donostia

El dolor pélvico, las molestias durante las relaciones sexuales, la sequedad vaginal y determinadas afecciones vulvares, como la vulvodinia, son problemas frecuentes en la mujer. Sin embargo, a pesar de su alta prevalencia, siguen siendo algunas de las condiciones más complejas de diagnosticar y tratar.
En nuestra Unidad de la Mujer abordamos estas patologías desde una perspectiva multidisciplinar e integral. Nuestra ginecóloga realiza una valoración médica especializada, un diagnóstico preciso y el diseño de un plan terapéutico personalizado adaptado a las necesidades de cada mujer. Nuestras fisioterapeutas especializadas en suelo pélvico aportan su experiencia en la valoración y rehabilitación funcional, incluyendo el manejo de tecnologías avanzadas.
Ahora incorporamos una nueva herramienta terapéutica: las ondas de choque focales. Se trata de una tecnología innovadora y con creciente evidencia científica que amplía las posibilidades de tratamiento dentro del abordaje integral del dolor y las disfunciones pélvicas. Su aplicación abre nuevas oportunidades e indicaciones específicas relacionadas con la salud íntima femenina, especialmente en procesos asociados al dolor, la calidad de los tejidos y la regeneración funcional.
¿Qué son las ondas de choque focales?
Las ondas de choque son impulsos de energía acústica que se aplican de forma controlada sobre tejidos específicos sin necesidad de cirugía, agujas ni anestesia.
Su mecanismo de acción es triple: mejora de la vascularización local, regeneración tisular y ayudan a reducir la inflamación y el dolor.
Es una técnica con varias décadas de uso en traumatología (tendinitis, fascitis, hueso) y, en los últimos años, con una evidencia creciente en salud íntima femenina. Se aplica desde fuera, las sesiones son cortas (15–30 min), bien toleradas y ambulatorias.
¿En qué situaciones puede ayudar?
Las usamos como herramienta complementaria dentro de un plan de tratamiento más amplio, en situaciones como:
- Dolor pélvico crónico y suelo pélvico en tensión (miofascial / hipertónico).
- Dispareunia (dolor en las relaciones) cuando el origen está en el vestíbulo o la musculatura.
- Vulvodinia y vestibulodinia, donde es uno de los tratamientos con mejor evidencia emergente.
- Liquen escleroso, como adyuvante al tratamiento estándar con corticoide tópico para mejorar prurito, vascularización y dispareunia.
- Síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) con sequedad, fragilidad o molestias, especialmente útil en mujeres que no pueden o no desean tratamiento hormonal (por ejemplo, tras un cáncer de mama).
- Cicatrices dolorosas o fibróticas (episiotomía, postparto, postquirúrgicas).
No es una técnica milagrosa ni sirve para todo. Por eso lo importante es que se indique bien y forme parte de un abordaje completo.
¿Cómo funciona en Ammma?
El punto de partida siempre es una valoración. A partir de ahí, si está indicado, las ondas de choque focales se integran dentro del plan de tratamiento.
Su aplicación se realiza tanto desde el ámbito de la fisioterapia de suelo pélvico como desde la consulta de ginecología (algo todavía poco habitual en Donostia) reforzando nuestro modelo de trabajo conjunto, ofreciendo a cada mujer un abordaje más completo, coordinado y adaptado a sus necesidades.
¿Es para ti?
Puede tener sentido si convives con alguna de estas situaciones y los tratamientos habituales no te han dado la respuesta que esperabas, o si quieres sumar una opción más a tu plan. También si, por motivos médicos, no puedes usar otras terapias (por ejemplo, hormonales tras un cáncer de mama).
No es la opción cuando hay infección activa, embarazo, ciertas patologías que requieren primero estudio, o cuando el problema se beneficia más de otro tratamiento. Por eso lo valoramos siempre en la primera consulta, con calma y honestidad.
Puedes contactarnos a través de nuestra web o visitarnos en Ammma Miramón, en Donostia.
El movimiento es vida. Y vivir sin dolor, también.
