Estamos acostumbrados a ver la salud como algo que simplemente nos toca… o no. Como si enfermar fuera una cuestión de azar: te resfrías sin haber hecho nada especial, sufres una gastroenteritis o un esguince sin previo aviso. Sin embargo, aunque algunas enfermedades pueden aparecer sin señales previas, la gran mayoría de los problemas de salud que sufriremos en el futuro están relacionados con nuestro estilo de vida.
De hecho, se estima que entre el 40 y el 50 % de los cánceres son evitables. Y lo mismo ocurre con las enfermedades cardiovasculares. ¿Por qué? Porque hay factores de riesgo que dependen directamente de nuestros hábitos diarios: el tabaquismo, el consumo de alcohol, la mala alimentación y el sedentarismo.
No se trata de eliminar todo riesgo, sino de posponer la aparición de enfermedades o atenuar su impacto. Quizá no podamos evitar una enfermedad por completo, pero sí que llegue 10 años más tarde o que su forma sea más leve, más fácil de tratar y con menos consecuencias.
