Lesiones en deportes de raqueta
Actualidad
20 de Sep, 2021

Lesiones en deportes de raqueta

Los deportes de raqueta, desde el punto de vista biomecánico, son deportes agresivos para articulaciones y tendones.

Al no ser de contacto y no haber golpes, la mayoría de las lesiones son por mecanismos de flexión y extensión y de rotación violenta con lo cual, las dos zonas articulares que más sufren son la columna lumbar y el hombro dominante.

La tendinitis en el manguito de los rotadores del hombro es una de las lesiones más frecuentes. Cuando se aumenta el nivel de actividad demasiado rápidamente o entrena durante largos periodos de tiempo, puede inflamarse.

Desde de la perspectiva de la columna, los mecanismos de flexión, extensión y rotación que se utilizan para los gestos de golpeo generan unas fuerzas que estropean las articulaciones y las sobrecargan.

En deportes como el tenis, el gesto que se realiza para sacar es de híper extensión echándose mucho hacia atrás y haciendo que las articulaciones que unen una vértebra con la otra sufran una sobrecarga bastante importante. El disco intervertebral en el mecanismo de rotación también sufre, pudiendo llegar a derivar en una hernia discal.

Por eso es importante trabajar la estructura estabilizadora tanto de la columna como del hombro para prevenir las lesiones que puedan aparecer.

Muñeca, codo, y rodilla son otras de las zonas de nuestro cuerpo con mayor probabilidad de sufrir lesiones por estar más expuestas a los movimientos repetitivos que implican el juego de estos deportes.

La epicondilitis, más conocida como “codo de tenista”, es una tendinitis que se produce por microrroturas de los radiales al repetir un determinado movimiento de forma continuada en el tiempo. Se trata de la localización concreta de puntos dolorosos en el epicondilo. Provoca dolor en la parte externa del codo que puede descender hasta la mano y llegar a incapacitar el brazo para estirarlo de forma adecuada.

Cuando el dolor se produce en la parte interna hablamos de epitrocleitis o “codo de golfista”.

 

De todas las patologías que pueden producirse, la tendinitis rotuliana es la lesión más conocida a nivel mediático. Y es que es la que más problemas le ha dado a Rafa Nadal en sus rodillas a lo largo de toda su carrera deportiva.

Esta lesión se debe principalmente a la degeneración continua por sobrecarga y los continuos movimientos explosivos de arranque y frenada que se realizan durante el juego. Saltar, correr, caer o cambiar de dirección de forma brusca constantemente, pueden producir a la larga desgarros. 

Lo mejor que podemos hacer para no llegar a ellas es practicar la prevención. Calentamiento previo, uso de material deportivo adecuado y, como comentábamos anteriormente, trabajar previamente las estructuras estabilizadoras que nos ayudarán a mejorar nuestra calidad de vida como deportistas.