En el programa OFF SEASON de Ammma, cada semana de entrenamiento está planificada al detalle. Porque trabajar con deportistas exige algo más que intensidad: exige criterio, evaluación y estructura.
Durante el verano, nuestros atletas entrenan en bloques que combinan fuerza, resistencia, potencia, aceleración, control motor y evaluación, adaptados a las necesidades individuales y al momento del año en que se encuentran.
Una evolución planificada: del control a la potencia
El trabajo no es igual cada semana. La progresión sigue una lógica: comenzar por recuperar patrones, afianzar la técnica, y poco a poco avanzar hacia cargas más altas, más velocidad, más impacto y más transferencia deportiva.
Fase 1: Enfoque en control, movilidad, coordinación y trabajo de base. Activaciones neuromusculares, ajustes posturales y sesiones de fuerza en formato circuito para recuperar sensaciones tras el parón.
Fase 2: Introducción de mayor carga en el trabajo de fuerza. Combinamos ejercicios más exigentes con estímulos de resistencia específicos. Aparece el trabajo de aceleración y cambio de ritmo.
Fase 3: Aumenta la intensidad. Se trabaja en zonas rojas de energía (alta exigencia metabólica) y se incorporan sesiones de sprint, saltos, desaceleración y esfuerzos de alta velocidad.
Fase 4 (opcional): Para quienes alargan el programa, se introduce trabajo más específico orientado al deporte, con simulaciones de demanda, transferencias y test de salida.
Evaluación continua para ajustar el camino
A lo largo de todo el proceso se integran mediciones como:
- CMJ (Counter Movement Jump)
- SL Hop Test (salto unipodal)
- Shoulder Test (para deportes de brazo dominante)
- RPE diario y respuesta fisiológica
Esto permite tomar decisiones semanales, adaptando la planificación si hay fatiga, si falta transferencia o si aparecen desequilibrios.
Estructura semanal equilibrada
Cada semana incluye:
- 2 días de carga alta (RPE 7+)
- 2 días de carga moderada (RPE 5-6)
- Sesiones combinadas: fuerza + energía + técnica
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En Ammma, el OFF SEASON no es solo “seguir entrenando”. Es una etapa clave para construir una base sólida que permita llegar mejor a la temporada.
Y eso empieza con una buena planificación, con objetivos claros y con una metodología adaptada a cada atleta.
